Sociologia
sábado, 8 de agosto de 2026
Spinetta y los Gramófonos
Nota sobre música popular, Spinetta, conservatorios, genética, vinilos y gramófonos.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
viernes, 19 de febrero de 2010
jueves, 16 de julio de 2009
martes, 2 de junio de 2009
El tiempo en la investigación social
https://www.teseopress.com/desafiosdelanalisisdeltiempo/
Muchos de los cambios en las sociedades ocurren de un modo no cíclico. En otras palabras: con el paso del tiempo, no volvemos al estado inicial.
Este tipo de cambios es similar al de los procesos irreversibles, en los que el tiempo adopta una dirección determinada en la cual ocurren ciertos acontecimientos.
https://www.youtube.com/watch?v=x9uQ1LVuX-0
Este tipo de fenómenos son frecuentemente estudiados en las ciencias naturales; por ejemplo en el flujo del calor, donde la fuente más caliente siempre cede calor a la más fría. Y este proceso nunca ocurre en forma inversa (si mezclamos hielo y agua hirviendo en un olla, con el paso de los segundos la temperatura será homogénea en ese cuenco; pero nunca del agua templada se creara naturalmente hielo y agua hirviendo, por ejemplo). En forma también análoga, los organismos vivientes cambian con el tiempo, y envecejen en forma irreversible.
Así, sabemos que todos los individuos integrantes de una sociedad, como seres e inteligencias biológicas que somos, experimentan los condicionamientos de los procesos irreversibles. Nadie puede huir de la muerte, por ejemplo.
De algún modo, es claro que la estructura de las instituciones sociales y la cultura, dan cuenta de este problema. Las sociedades de seres biológicos deben superar las extremas limitaciones de los individuos que las componen. Así, la escritura permite mantener mensajes siglos después de la muerte del escritor; y los profetas pueden de algún modo, metafórico o milagroso, vencer a la muerte. Las instituciones religiosas tienden a superar las limitaciones temporales de sus efímeros individuos. Los objetos inanimados son el receptorio y la garantía de estos procesos irreversibles: las radios, los televisores, los transitores, las ruedas, son elementos que incorporan información que ya no volverá a ser olvidada.
No es extraño entonces que existan cierto tipo de objetos y mecanismos donde la reproducción de los eventos sociales, al acumular la experiencia, la tecnología y la cultura de nuestros ancestros (seres biológicos sujetos al envejecimiento y muerte irreversibles), adquiera en algún punto, una direccionalidad que pueda ser análoga a la de los procesos irreversibles.
¿Existen procesos sociales cuya evolución es similar al de los procesos irreversibles? En los fenómenos naturales o biológicos la irreversibilidad tiene una descripción muy precisa; y es cierto que en las ciencias sociales existen numerosas dificultades para modelizar exactamente este tipo de procesos. Aún así, hay mecanismos y artefactos que acumulan información, cultura, tecnología material y tecnología de organización social. Estos artefactos incluyen las precondiciones de existencia de un nuevo artefacto mas evolucionado. Por ejemplo, el televisor blanco y negro tiene incuída la precondición de existencia del televisor a color. Del mismo modo, los mecanismos culturales de transmisión de información de una generación a otra, permiten su acumulación y aumento de un modo irreversible.
Algunos descripciones históricas y sociológicas identifican este tipo de procesos en la evolución cultural de un sistema social.
Podría ocurrir que en el siglo XXII existan sociedades al mando de un cacique, o en feudos. Si bien esto no es imposible, nadie supone que eso vaya a ocurrir realmente. Esta percepción atinada sugiere que la organización social está sujeta a procesos irreversibles, donde no es sencillo volver para atrás en la historia.
Estos procesos en general se perciben en periodos prolongados e intergeneracionales. En algunas teorías sociales las descripciones de los cambios sugieren un tipo de evolución irreversible. Las teorías positivistas de Comte (1982), describen un cambio en el que se tiende siempre a un mayor progreso, y nunca a un menor progreso. Max Weber (1982) describió un proceso de creciente racionalización social en Occidente; traducido, la racionalización nunca iba para atras. Idénticamente, Tocqueville (1985) describe un proceso de igualación y democratización creciente entre los hombres, que al autor le generaba “terror religioso”. Marx describió un desarrollo constante de las fuerzas productivas de una sociedad, que evolucionan hacia estadios mas elevados, y nunca a menores estadios. La dialética, con su mecánica de tesis y antítesis, y luego a la síntesis, implica: nunca se vuelve a la tesis inicial, y por lo tanto el proceso es irreversible. Se escucha la objeción: ¿Y dónde esta la agencia? Cuando se describen estos macroprocesos, como el paso del feudalismo al capitalismo, nadie se queja de la falta de agencia. La agencia se produce en un contexto donde estadísticamente, se puede establecer una direccionalidad histórica. Podemos citar ejemplos mas específicos. La migración del campo a la ciudad, descripto como un proceso de modernización social, o la secularización de la política, que abandona el fundamento religioso del poder de las monarquías por ejemplo y nunca lo vuelve a recuperar, pueden ser vistos en el mismo sentido.
La evolución hacia una mayor diferenciación social, en los términos de Luhmann, también puede ser interpretada como un proceso irreversible.
En definitiva, los teóricos sociales identifican procesos irreversible generales y abarcativos de la historia. La transformación C de un estado A a un estado B, puede describirse como una asociación estadística entre el paso del tiempo y esa transformación C. La tabulación que describa estos procesos requeriría unidades de análisis clasificadas desde un estado inicial o uno final. Si X es el paso del tiempo, e Y el estado de un sistema social, la asociación estadística se expresaría mediante una habitual tabulación.
¿Podría esto medirse empíricamente? Quizás si. En los sistemas naturales, la medición de los procesos irreversibles ocurre sobre sistemas. Si quisieramos aplicar ideas análogas, también deberíamos tener sistemas para medir en ciencias sociales. El concepto de sistema social todavía no supera la operacionalización empírica de un modo muy claro. A veces se asocian los sistemas a estados nacionales, de un modo metafórico por decirlo de algún modo. Conceptualizar a los estados nacionales como sistemas o unidades sobre las cuáles medir los procesos irreversibles, es asimilar estado a sistema social, lo cual no es claro ni evidente.
Este es sólo un ejemplo de las múltiples dificultades con las que nos encontraríamos para establecer una unidad a partir de la cuál medir el proceso irreversible, e identificar sistemas sociales.
Es posible que este tipo de generalizaciones sean útiles en la comprensión de ciertos fenómenos sociales. Por ejemplo, el reemplazo de los televisores blanco y negro por aparatos a color, puede ser una buena información sobre la evolución de los mercados y útil en la producción.
Ahora bien, estos procesos, no permiten, como la mayoría de las generalizaciones de estos fenómenos, predicciones mecánicas de futuros acontecimientos. Como todos los grandes teóricos de las ciencias sociales, estas cuestiones pueden ser descriptas únicamente en términos de estados más probables. Los fenómenos sociales son indeterminados, y no existen predicciones ni regularidades automáticas. En un museo, por ejemplo, se detienen los procesos irreversibles, a condición de un gasto de energía muy alto. Aún así, existen situaciones a futuro más probables que otras, y los procesos irreversibles permiten predecir estados mas probables.
Por otro lado, si incorporamos las nociones del azar y del tiempo al análisis de estos procesos evolutivos, podemos dividir el pasado del futuro de un modo conceptualmente relevante. El pasado se despoja del azar, mientras que el futuro lo mantiene; cuando se tira un dado sobre una mesa, el azar existe hasta que el dado deja de rodar. El número que vemos sobre la mesa es historia concreta. En flecha del tiempo el presente divide lo azaroso (futuro) de lo no azaroso (pasado). Para un individuo en el presente, el futuro es contingente, mientras que el pasado no lo es. Como individuos tridimensionales, el análisis de la dimensión del tiempo es abstracta, pero no es imposible que los seres humanos evolucionen, y que podamos dominen la dimensión del tiempo.
En cierto modo, y para finalizar esta reflexión, parece que el tiempo no ha sido bien entendido en los procesos culturales. El estudio de los procesos sociales irreversibles sería útil en la medida que permita la anticipación de estados mas probables en los procesos sociales, políticos, económicos y tecnológicos.
Este tipo de cambios es similar al de los procesos irreversibles, en los que el tiempo adopta una dirección determinada en la cual ocurren ciertos acontecimientos.
https://www.youtube.com/watch?v=x9uQ1LVuX-0
Este tipo de fenómenos son frecuentemente estudiados en las ciencias naturales; por ejemplo en el flujo del calor, donde la fuente más caliente siempre cede calor a la más fría. Y este proceso nunca ocurre en forma inversa (si mezclamos hielo y agua hirviendo en un olla, con el paso de los segundos la temperatura será homogénea en ese cuenco; pero nunca del agua templada se creara naturalmente hielo y agua hirviendo, por ejemplo). En forma también análoga, los organismos vivientes cambian con el tiempo, y envecejen en forma irreversible.
Así, sabemos que todos los individuos integrantes de una sociedad, como seres e inteligencias biológicas que somos, experimentan los condicionamientos de los procesos irreversibles. Nadie puede huir de la muerte, por ejemplo.
De algún modo, es claro que la estructura de las instituciones sociales y la cultura, dan cuenta de este problema. Las sociedades de seres biológicos deben superar las extremas limitaciones de los individuos que las componen. Así, la escritura permite mantener mensajes siglos después de la muerte del escritor; y los profetas pueden de algún modo, metafórico o milagroso, vencer a la muerte. Las instituciones religiosas tienden a superar las limitaciones temporales de sus efímeros individuos. Los objetos inanimados son el receptorio y la garantía de estos procesos irreversibles: las radios, los televisores, los transitores, las ruedas, son elementos que incorporan información que ya no volverá a ser olvidada.
No es extraño entonces que existan cierto tipo de objetos y mecanismos donde la reproducción de los eventos sociales, al acumular la experiencia, la tecnología y la cultura de nuestros ancestros (seres biológicos sujetos al envejecimiento y muerte irreversibles), adquiera en algún punto, una direccionalidad que pueda ser análoga a la de los procesos irreversibles.
¿Existen procesos sociales cuya evolución es similar al de los procesos irreversibles? En los fenómenos naturales o biológicos la irreversibilidad tiene una descripción muy precisa; y es cierto que en las ciencias sociales existen numerosas dificultades para modelizar exactamente este tipo de procesos. Aún así, hay mecanismos y artefactos que acumulan información, cultura, tecnología material y tecnología de organización social. Estos artefactos incluyen las precondiciones de existencia de un nuevo artefacto mas evolucionado. Por ejemplo, el televisor blanco y negro tiene incuída la precondición de existencia del televisor a color. Del mismo modo, los mecanismos culturales de transmisión de información de una generación a otra, permiten su acumulación y aumento de un modo irreversible.
Algunos descripciones históricas y sociológicas identifican este tipo de procesos en la evolución cultural de un sistema social.
Podría ocurrir que en el siglo XXII existan sociedades al mando de un cacique, o en feudos. Si bien esto no es imposible, nadie supone que eso vaya a ocurrir realmente. Esta percepción atinada sugiere que la organización social está sujeta a procesos irreversibles, donde no es sencillo volver para atrás en la historia.
Estos procesos en general se perciben en periodos prolongados e intergeneracionales. En algunas teorías sociales las descripciones de los cambios sugieren un tipo de evolución irreversible. Las teorías positivistas de Comte (1982), describen un cambio en el que se tiende siempre a un mayor progreso, y nunca a un menor progreso. Max Weber (1982) describió un proceso de creciente racionalización social en Occidente; traducido, la racionalización nunca iba para atras. Idénticamente, Tocqueville (1985) describe un proceso de igualación y democratización creciente entre los hombres, que al autor le generaba “terror religioso”. Marx describió un desarrollo constante de las fuerzas productivas de una sociedad, que evolucionan hacia estadios mas elevados, y nunca a menores estadios. La dialética, con su mecánica de tesis y antítesis, y luego a la síntesis, implica: nunca se vuelve a la tesis inicial, y por lo tanto el proceso es irreversible. Se escucha la objeción: ¿Y dónde esta la agencia? Cuando se describen estos macroprocesos, como el paso del feudalismo al capitalismo, nadie se queja de la falta de agencia. La agencia se produce en un contexto donde estadísticamente, se puede establecer una direccionalidad histórica. Podemos citar ejemplos mas específicos. La migración del campo a la ciudad, descripto como un proceso de modernización social, o la secularización de la política, que abandona el fundamento religioso del poder de las monarquías por ejemplo y nunca lo vuelve a recuperar, pueden ser vistos en el mismo sentido.
La evolución hacia una mayor diferenciación social, en los términos de Luhmann, también puede ser interpretada como un proceso irreversible.
En definitiva, los teóricos sociales identifican procesos irreversible generales y abarcativos de la historia. La transformación C de un estado A a un estado B, puede describirse como una asociación estadística entre el paso del tiempo y esa transformación C. La tabulación que describa estos procesos requeriría unidades de análisis clasificadas desde un estado inicial o uno final. Si X es el paso del tiempo, e Y el estado de un sistema social, la asociación estadística se expresaría mediante una habitual tabulación.
¿Podría esto medirse empíricamente? Quizás si. En los sistemas naturales, la medición de los procesos irreversibles ocurre sobre sistemas. Si quisieramos aplicar ideas análogas, también deberíamos tener sistemas para medir en ciencias sociales. El concepto de sistema social todavía no supera la operacionalización empírica de un modo muy claro. A veces se asocian los sistemas a estados nacionales, de un modo metafórico por decirlo de algún modo. Conceptualizar a los estados nacionales como sistemas o unidades sobre las cuáles medir los procesos irreversibles, es asimilar estado a sistema social, lo cual no es claro ni evidente.
Este es sólo un ejemplo de las múltiples dificultades con las que nos encontraríamos para establecer una unidad a partir de la cuál medir el proceso irreversible, e identificar sistemas sociales.
Es posible que este tipo de generalizaciones sean útiles en la comprensión de ciertos fenómenos sociales. Por ejemplo, el reemplazo de los televisores blanco y negro por aparatos a color, puede ser una buena información sobre la evolución de los mercados y útil en la producción.
Ahora bien, estos procesos, no permiten, como la mayoría de las generalizaciones de estos fenómenos, predicciones mecánicas de futuros acontecimientos. Como todos los grandes teóricos de las ciencias sociales, estas cuestiones pueden ser descriptas únicamente en términos de estados más probables. Los fenómenos sociales son indeterminados, y no existen predicciones ni regularidades automáticas. En un museo, por ejemplo, se detienen los procesos irreversibles, a condición de un gasto de energía muy alto. Aún así, existen situaciones a futuro más probables que otras, y los procesos irreversibles permiten predecir estados mas probables.
Por otro lado, si incorporamos las nociones del azar y del tiempo al análisis de estos procesos evolutivos, podemos dividir el pasado del futuro de un modo conceptualmente relevante. El pasado se despoja del azar, mientras que el futuro lo mantiene; cuando se tira un dado sobre una mesa, el azar existe hasta que el dado deja de rodar. El número que vemos sobre la mesa es historia concreta. En flecha del tiempo el presente divide lo azaroso (futuro) de lo no azaroso (pasado). Para un individuo en el presente, el futuro es contingente, mientras que el pasado no lo es. Como individuos tridimensionales, el análisis de la dimensión del tiempo es abstracta, pero no es imposible que los seres humanos evolucionen, y que podamos dominen la dimensión del tiempo.
En cierto modo, y para finalizar esta reflexión, parece que el tiempo no ha sido bien entendido en los procesos culturales. El estudio de los procesos sociales irreversibles sería útil en la medida que permita la anticipación de estados mas probables en los procesos sociales, políticos, económicos y tecnológicos.
lunes, 1 de junio de 2009
La religión
Es probable que en el futuro existan religiones globalizadas. En otros términos, una sociedad con menores diferencias en las creencias religiosas.
Creencias mas homogéneas sobre la distinción de lo sagrado / no sagrado, profetas homogéneos, una organización institucional de las iglesias y comunidades mas extensa, quizás un sólo profeta global, serían algunas de las características de esta nueva religiosidad.
Del mismo modo que la globalización tiende a homogeneizar la producción, las creencias religiosas tenderían a unificar sus creencias en un mismo profeta, los dioses al monoteísmo, las mismas creencias sobre la vida después de la muerte, y otras formas de homogeneización religiosa. O bien, en una evolución no religiosa, a un agnosticismo mundial.
Una religión globalizada y uniforme nos evitaría los problemas de elegir una religión, y el dilema religioso se reduciría a la decisión de ser o no religioso.
No es fácil establecer valoraciones sobre esto.
Pero a diferencia de otras globalizaciones, la globalizacion religiosa es más difícil. La religión es inflexible a la relativización de sus creencias. Las creencias religiosas tienen sus condicionantes culturales.
Asi, el que nace en un hogar musulmán, tiene alta probabilidad de ser musulmán. Sin embargo, esta obviedad tiende a ser ocultada. La supervivencia de una creencia religiosa requiere del ocultamiento de su relatividad cultural. Este tipo de creencia requiere ser absoluta, en el sentido de que el creyente debe sentir que sus creencias son independientes del contexto cultural.
Esto es también lo que la hace tan potente para el cambio social, como habia especificado Weber en su analisis de carisma y de los profetas. Es posible que nadie como los profetas mayores hayan introducido cambios sociales tan profundos e intergeneracionales. Durkheim, en ese sentido, considera a la diferenciacion de lo sagrado y lo profano (en un sentido binario y excluyente) como una de las distinciones fundamentales en una sociedad, y una de las que tiene mayores consecuencias en la organización social.
La fe, en ese sentido, supone renunciar a la verificación empírica. En ese sentido, debe abandonar toda creencia que no sea autorreferencial (las verdades son verdades porque provienen de quien dice verdades). Fenómenos antinaturales y extraordinarios, como los milagros, tienden a demostrar las verdades de los profetas. ¿Pero en que sentido un milagro, por extraordinario e improbable que sea, demuestra la verdad de afirmaciones producidas por los profetas?.
Existen instituciones como las iglesias cuyas cadenas de verdades no pueden ser relativas culturalmente. El conocimiento de los fenómenos naturales fue socialmente disruptivo, cuando afectó las cadenas de verdades de estas instituciones. Esto ocurrió con Galileo y la rotación de la tierra alrededor del sol. La aparición de las ciencias sociales en general, puede producir este tipo de efectos disruptivos sobre instituciones religiosas, aunque esto aún no es un proceso social muy claro.
Por otro lado, sería dificil que sobreviva una organizacion social sin ningún tipo de valor religioso o moral. Esto también es asi en el sentido de que las religiones son también sistemas culturales que permiten sostener en el tiempo a grupos sociales y la genética de los individuos que los componen.
¿Por que las guerras y los militares requieren una contracara religiosa? Si el grupo A ataca a B, y en A sus miembros se atacan entre si, la batalla esta perdida. La religión permite la cohesión y armonía en el mismo grupo, y por lo tanto probabilidad de exito a una situación belica.
Creencias mas homogéneas sobre la distinción de lo sagrado / no sagrado, profetas homogéneos, una organización institucional de las iglesias y comunidades mas extensa, quizás un sólo profeta global, serían algunas de las características de esta nueva religiosidad.
Del mismo modo que la globalización tiende a homogeneizar la producción, las creencias religiosas tenderían a unificar sus creencias en un mismo profeta, los dioses al monoteísmo, las mismas creencias sobre la vida después de la muerte, y otras formas de homogeneización religiosa. O bien, en una evolución no religiosa, a un agnosticismo mundial.
Una religión globalizada y uniforme nos evitaría los problemas de elegir una religión, y el dilema religioso se reduciría a la decisión de ser o no religioso.
No es fácil establecer valoraciones sobre esto.
Pero a diferencia de otras globalizaciones, la globalizacion religiosa es más difícil. La religión es inflexible a la relativización de sus creencias. Las creencias religiosas tienen sus condicionantes culturales.
Asi, el que nace en un hogar musulmán, tiene alta probabilidad de ser musulmán. Sin embargo, esta obviedad tiende a ser ocultada. La supervivencia de una creencia religiosa requiere del ocultamiento de su relatividad cultural. Este tipo de creencia requiere ser absoluta, en el sentido de que el creyente debe sentir que sus creencias son independientes del contexto cultural.
Esto es también lo que la hace tan potente para el cambio social, como habia especificado Weber en su analisis de carisma y de los profetas. Es posible que nadie como los profetas mayores hayan introducido cambios sociales tan profundos e intergeneracionales. Durkheim, en ese sentido, considera a la diferenciacion de lo sagrado y lo profano (en un sentido binario y excluyente) como una de las distinciones fundamentales en una sociedad, y una de las que tiene mayores consecuencias en la organización social.
La fe, en ese sentido, supone renunciar a la verificación empírica. En ese sentido, debe abandonar toda creencia que no sea autorreferencial (las verdades son verdades porque provienen de quien dice verdades). Fenómenos antinaturales y extraordinarios, como los milagros, tienden a demostrar las verdades de los profetas. ¿Pero en que sentido un milagro, por extraordinario e improbable que sea, demuestra la verdad de afirmaciones producidas por los profetas?.
Existen instituciones como las iglesias cuyas cadenas de verdades no pueden ser relativas culturalmente. El conocimiento de los fenómenos naturales fue socialmente disruptivo, cuando afectó las cadenas de verdades de estas instituciones. Esto ocurrió con Galileo y la rotación de la tierra alrededor del sol. La aparición de las ciencias sociales en general, puede producir este tipo de efectos disruptivos sobre instituciones religiosas, aunque esto aún no es un proceso social muy claro.
Por otro lado, sería dificil que sobreviva una organizacion social sin ningún tipo de valor religioso o moral. Esto también es asi en el sentido de que las religiones son también sistemas culturales que permiten sostener en el tiempo a grupos sociales y la genética de los individuos que los componen.
¿Por que las guerras y los militares requieren una contracara religiosa? Si el grupo A ataca a B, y en A sus miembros se atacan entre si, la batalla esta perdida. La religión permite la cohesión y armonía en el mismo grupo, y por lo tanto probabilidad de exito a una situación belica.
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